¿Qué son los terrores nocturnos? ¿Por qué se caracterizan?
Se caracterizan por un despertar brusco desde fase lenta de sueño, generalmente en el primer tercio de la noche, con gritos, lloro, sensación de miedo, acompañamiento vegetativo y trastorno del comportamiento y deambulación, a veces con vocalizaciones o micción.
Se suele acompañar de amnesia de lo ocurrido, con recuerdo de sueños vividos o alucinaciones.
¿Cuánto duran? ¿A qué edad aparecen?
Un episodio de terror nocturno puede durar desde varios segundos hasta unos pocos minutos. En ocasiones se extiende a más tiempo.
Al igual que las pesadillas, los terrores nocturnos tienden a aparecer hacia los 2 o 3 años, teniendo una mayor incidencia en la franja de edad comprendida entre los 4 y los 12, y remitiendo al alcanzar la adolescencia.La prevalencia estimada es de 3% en la infancia, y menos de 1% en adultos, siendo más frecuentes en los varones.
SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LOS TERRORES NOCTURNOS
Durante un episodio de terror nocturno, es posible que el niño:
- Se siente repentinamente en la cama.
- Grite con angustia.
- Respire más rápidamente y tenga una frecuencia cardíaca más elevada.
- Esté sudando.
- Mueva las piernas.
- Se vea asustado o alterado
CAUSAS
Los terrores nocturnos son un trastorno de vigilia, lo que significa que se producen durante el sueño N3, la fase más profunda del sueño sincronizado. Existen varios factores que pueden contribuir a causar los terrores nocturnos, como por ejemplo:
- Privación del sueño y cansancio extremo.
- Estrés.
- Interrupciones en el horario para dormir, viajes o interrupciones del sueño.
- Fiebre
En ocasiones, los terrores nocturnos pueden desencadenarse por afecciones no diagnoticadas que interfieren en el sueño, entre ellas:
- Síndrome de piernas inquietas.
- Trastorno del estado de ánimo.
- Algunos medicamentos.
¿CÓMO PODEMOS AYUDAR AL PERSONA CON TERRORES NOCTURNOS?
La mejor manera de manejar un terror nocturno es esperar con paciencia y asegurarse de que su hijo no se lastime si se mueve. Los niños suelen calmarse y volver a dormir solos en unos minutos.
Es conveniente no intentar despertar a los niños durante un terror nocturno. Esto no suele funcionar y los niños que se despiertan probablemente estén desorientados y confundidos, y les lleva más tiempo calmarse y volver a dormirse.
No existe un tratamiento para los terrores nocturnos, pero es posible ayudar a prevenirlos. Debemos intentar:
- Reducir el estrés del niño/a.
- Crear una rutina a la hora de acostarse.
- Asegurarse de que la persona descanse lo suficiente.
- No permitir que se queden despiertos hasta tarde.

No hay comentarios:
Publicar un comentario